El delito de Blanqueo de Capitales es uno de los más complejos del Derecho Penal Económico moderno. En Francia, las investigaciones por blanqueo a menudo tienen una fuerte dimensión transnacional, afectando a empresas y personas físicas extranjeras, y están estrechamente vigiladas por organismos como Tracfin y las Fiscalías Financieras (Parquets Financiers). Ciudades como Lille, por su proximidad a Bélgica y su papel logístico en el norte de Europa, y Estrasburgo, por su relevancia como sede de instituciones europeas, son importantes centros de litigios en este campo.